Ya sea por la escasez de mano de obra, el aumento de los costes laborales o una mayor necesidad de flexibilidad, los almacenes y las plantas de producción buscan formas de automatizar las tareas repetitivas para que los operarios puedan centrarse en actividades de mayor valor. En este artículo, Amir Harel, VP de Automation & Vision de Zetes, explica cómo el rápido avance de tecnologías como la inteligencia artificial (IA) y los robots móviles autónomos (AMR) está impulsando la productividad empresarial mediante la automatización con agentes y se está convirtiendo en una palanca estratégica para transformar la ejecución logística, haciéndola más rápida, precisa y segura, al tiempo que refuerza el papel esencial de los operarios.
AMR, AGV y tecnologías colaborativas: un porfolio modular y abierto
En Zetes adoptamos un enfoque agnóstico respecto a la tecnología. Las soluciones que implantamos se basan en AMR de última generación, elegidos por su agilidad e inteligencia integrada. Según las necesidades operativas y los flujos de trabajo de nuestros clientes, integramos modelos de distintos fabricantes de reconocida solvencia, como Robotize, Zebra Robotics y Agilox. Con esta variedad de opciones, podemos ofrecer la solución más adecuada para cada entorno y nivel de complejidad logística.
Estas soluciones abarcan todos los eslabones de la cadena logística interna, desde la recepción de mercancías hasta la carga y expedición, pasando por el almacenamiento, la reposición de líneas y la preparación de pedidos (con picking dinámico o en línea).
Al igual que en todos los sectores durante los últimos dos años, la IA ha demostrado que existe potencial para evolucionar profundamente nuestra forma de operar. La combinación de los AMR, —robots que se ocupan de tareas repetitivas y predecibles— con tecnologías como la IA, sistemas de visión y soluciones tradicionales como impresión y aplicación automatizadas o el picking por voz, permite orquestar todos los procesos logísticos en un único flujo de ejecución, con la mínima intervención humana. Este enfoque unificado garantiza importantes mejoras en productividad y resiliencia operativa, y hace que las operaciones sean más rápidas, inteligentes y seguras.
"La automatización colaborativa no consiste en sustituir a las personas por máquinas, sino en construir un ecosistema en el que cada integrante aporte valor".
Automatización con un enfoque humano
En contra de lo que cabría suponer, estas herramientas suelen tener una buena acogida entre los operarios. Los AMR eliminan los aspectos físicamente más exigentes del trabajo, como caminar en exceso y la manipulación repetitiva, permitiendo que las personas se concentren en actividades de mayor valor. Observamos sistemáticamente un efecto positivo en motivación, seguridad y versatilidad. En una de nuestras implementaciones, la distancia recorrida a pie por el personal de almacén se redujo en 10 km al día por operario.
Otra causa de la buena aceptación es la facilidad de uso del sistema. Diseñamos soluciones intuitivas que requieren poca formación, utilizando conocimientos adquiridos en nuestra experiencia pionera en el picking por voz.
La IA refuerza aún más esta colaboración al integrar con eficacia los AMR en las operaciones. Los motores inteligentes de asignación de tareas equilibran continuamente la carga de trabajo entre personas y robots, asignando cada tarea al recurso más adecuado. Al mismo tiempo, los sistemas de navegación con IA analizan constantemente los patrones de tráfico, predicen posibles congestiones y ajustan las rutas en tiempo real, según las circunstancias de cada momento. El resultado es una proporción óptima entre AMR y personal donde los robots asumen los transportes repetitivos y las personas se orientan a actividades más estratégicas y de mayor valor.
Requisitos y factores de éxito
Aunque la automatización colaborativa ha alcanzado la madurez, no es una solución mágica. Cada proyecto debe basarse en un análisis detallado de los procesos existentes. El éxito depende de saber identificar los verdaderos cuellos de botella operativos, ya estén relacionados con el espacio, las distancias, la frecuencia o la precisión.
Los requisitos físicos también cuentan: anchura de los pasillos, calidad del suelo y conectividad de IT. Por eso nuestros equipos siempre realizan auditorías y análisis in situ para determinar las condiciones óptimas de despliegue y garantizar el retorno de la inversión.
Acelerar la convergencia
Hoy ya no se trata sólo de la coexistencia de procesos humanos y robóticos; estamos asistiendo a una auténtica convergencia. Los AMR y otras tecnologías colaborativas se integran a la perfección en los procesos, trabajando en armonía con los operarios.
Los casos de uso iniciales se centran en tareas repetitivas y poco productivas, como los movimientos internos de mercancías. Pero el potencial va mucho más allá. La combinación de la precisión robótica con la inteligencia humana está sentando las bases de un nuevo modelo operativo más ágil y resiliente.
La IA desempeña un papel crucial en esta convergencia, al orquestar la interacción entre los AMR y las personas garantiza una coordinación fluida de las tareas, la reasignación dinámica cuando cambian las condiciones y una navegación segura en entornos mixtos. Esto permite a los almacenes lograr una mayor eficiencia de utilización tanto del personal como de la flota de robots, evitando fricciones o parones de la actividad. En la práctica, la IA se está convirtiendo en el director de orquesta invisible que asegura que cada movimiento, humano o robótico, contribuya al flujo global más eficiente.
Una experiencia que va más allá de los AMR
Las ambiciones de Zetes no se limitan a la movilidad robótica. Orquestamos todos los flujos intralogísticos combinando varios bloques tecnológicos: visión artificial (ImageID), soluciones de voz, plataformas unificadas de ejecución, etc.
Un ejemplo destacado es nuestra solución ZetesMedea Mobile Dock Door, diseñada para automatizar uno de los procesos más críticos y propensos a generar errores en logística: la carga y descarga.
Automatización pragmática en acción
La solución ZetesMedea Mobile Dock Door automatiza todo el flujo de carga y descarga. Al detectar y descodificar automáticamente los códigos de barras de palés y unidades, elimina la necesidad de las lecturas manuales, acelera los procesos, elimina errores y genera una trazabilidad digital completa mediante un repositorio de imágenes.
Basada en la automatización con agentes, la solución va mucho más allá de una simple lectura de códigos de barras. Puede detectar automáticamente movimientos de carretillas elevadoras (con o sin palé), identificar y clasificar distintos tipos de contenedores o unidades de manipulación y validar que los productos correctos se coloquen en el palé adecuado. Además, aplica desenfoque facial para proteger la privacidad de los operarios y cumplir con la GDPR, mientras la tecnología OCR garantiza un reconocimiento y validación precisos en tiempo real.
La movilidad es otra de sus principales fortalezas. Un AMR puede posicionar correctamente la unidad Mobile Dock Door en función de las llegadas programadas de los vehículos. Esto no sólo optimiza el uso de los recursos —ya que no todos los muelles están activos a la vez— sino que además permite aprovechar al máximo el potencial de los AMR en las operaciones.
Esta solución encarna a la perfección nuestra visión: sistemas fáciles de usar, basados en IA, que generan valor operativo, mejoran la calidad de los datos y refuerzan la resiliencia de los procesos logísticos diarios.
Sinergias que impulsan la eficiencia logística
La automatización colaborativa no consiste en sustituir a las personas por máquinas, sino en construir un ecosistema en el que cada integrante aporte valor: la adaptabilidad y creatividad humanas, por un lado, y la precisión y consistencia de los sistemas robóticos, por otro.
En Zetes creemos que esta convergencia se acelerará, especialmente en tareas repetitivas de bajo valor añadido. Será clave para superar los retos a los que se enfrentan muchas empresas de la cadena de suministro: escasez de mano de obra, flujos cada vez más complejos y necesidad de máxima flexibilidad.
En última instancia, el futuro de la cadena de suministro se sustentará en la colaboración impulsada por IA, con tecnologías como los AMR y la visión artificial. Las flotas de robots se coordinarán de forma autónoma, los sistemas de visión garantizarán precisión y trazabilidad en tiempo real, y las personas se centrarán en la resolución estratégica de problemas. Esta sinergia no sólo optimizará el almacén actual, sino que también sentará las bases de cadenas de suministro verdaderamente autónomas, resilientes y adaptativas.